lo que escribo
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No pensar en los calambres, en las fosas, no pensar en tribunales, en trincheras, no pensar en los límites de mi lengua, no pensar sin antes pensarlo dos veces, sin dejar de sentir la grumosa nata que me inunda, sin permitirme respirar dos veces antes de abortarme, no pensar en mí sino conmigo y notar…
sobre la habitación propia
Una pausa, un zumbido, unas ganas de hablar sin hablar, un santuario, una válvula, una soledad. Todo cabe aquí menos el silencio.